lunes, 10 de diciembre de 2012

Roma es de Boca

El 12 de agosto de este año me encontraba en Roma, Italia, y me dirigí hacia el Coliseo, monumento emblemático de la ciudad. Recorrí el mismo con una pareja de argentinos que conocí allí. Al llegar, Pancho me sacó la siguiente fotografía:

Dentro de las ruinas romanas comenzó a llover de forma torrencial, al salir de las mismas, cruzamos la via dei Fori Imperiali corriendo hacia la parada del bus sustitutivo del Metro (estación Colosseo) donde nos dirigimos hasta la central, Termini, a la que ingresamos corriendo.

Una vez en la misma, un polizia me para haciendo un gesto con sus manos (stop), al detenerme me dice: "Che cosa fai con il Boca ?", a lo que le respondí (ante el asombro de mis compañeros en esa parte del viaje): "Aviamo vinto la Coppa Argentina e aviamo cominciato male con Quilmes".

Me despide con un "arrivederci" y cuando voy a cruzar el molinete me dice: "Cosa succede con Riquelme?", esto fue al ver el dorsal de mi camiseta, la de la foto, los chicos que estaban conmigo ya no lo podían creer, sonreí y le respondí: "Non gioca piú in Boca e penso non giochera nuovamente".

Al leer algunas otras anécdotas que sucedieron en esta ciudad, terminarán de entender porque digo que "Roma es de Boca".

martes, 4 de diciembre de 2012

Boca me hizo ver al Barcelona de Messi


El sábado 4 de agosto de este año llegué al aeropuerto de Orly, Paris. Tomé un autobus y luego el Metro (subte) para llegar a mi hotel. En el camino vi unos afiches que anunciaban el amistoso de pretemporada entre el Paris Saint Germain y el Barcelona para esa noche.

Llegué al hotel, me bañe, acomodé mis cosas y me fui a las 16 hs hasta el "Parc des Princes" a intentar conseguir un ticket para poder ver el encuentro entre el equipo de Messi y Mascherano frente al de Lavezzi y Pastore.

No quedaban entradas y la reventa promediaba los 250 euros, un precio muy alto para un argentino. Cuando estaba decidido a partir hacia la Torre Eiffel, sale un muchacho vestido con una chomba blanca y pantalón azul con el logo del PSG y me dice: "Viniste a ver el partido?", a lo que contesto: "Claro, pero no hay entradas y la reventa me resulta inaccesible". "Volve a las 20:15 hs", terminó.

Fui hasta la imponente Torre y a las 20 estaba en la puerta del estadio. Esperé 45 minutos y al no aparecer "mi amigo" estaba dispuesto a retirarme con una frustración tremenda, cuando caminaba hasta la estación del Metro, escucho: "Perdón, estaba trabajando, pasa", era el muchacho de la chomba blanca. Ingresamos al estadio y al ubicarme me dice: "Acá está bien?", a unos seis asientos estaban los Presidentes de ambos clubes.

Vi el partido en el Palco Presidencial, gratis y como broche de oro, finalizado el encuentro me estaba yendo y me llama gesticulando con su mano derecha. Me acerco hasta donde se encontraba y me dice: "Podes tomar y comer algo acá si queres. Es la sala donde los familiares esperan a los jugadores, ellos nunca vienen, pero es un lugar bonito". El lugar era imponente, una sala con colores oscuros, perfectamente decorada y con canapés, sushi y champagne por doquier. 

"Mi amigo" era de Liniers y hacia siete años que estaba viviendo en Paris y trabajando para el PSG, al ver la camiseta de Boca entabló el diálogo conmigo y una vez más la azul y oro me abrió una puerta.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Boca me hizo famoso

Esta idea viene dando vueltas en mi cabeza desde hace ya unos años. Tengo la suerte de poder viajar mucho y la camiseta de Boca me ha abierto muchas puertas y me han ocurrido cosas increíbles, en casi todas hay testigos.

El proyecto en principio, y fundamentalmente, es ir contándo mis propias experiencias y la de gente que conozco pero no tiene la posibilidad, las ganas o el tiempo para escribirlas. 

Pero la verdadera finalidad es que quienes quieran compartan sus propias vivencias, siempre con respeto, y serán subidas para que quienes quieran puedan leerlas. Lo ideal sería no fabular, que sean historias reales.

En esta primera entrega, la historia es la siguiente: "Boca me hizo famoso".
 En agosto de este año estuve de vacaciones en la ciudad de Barcelona, España. Uno de los objetivos (la mayoría de los motivos de mis viajes son el fútbol y la historia) era el de presenciar un partido entre el Real Madrid y el Barcelona, en esta ocasión disputaban la final de la Supercopa Española.

Al llegar a la ciudad busqué hospedarme cerca del Camp Nou, estaba a 7 cuadras. Dejé mi equipaje en la habitación y me fui al estadio. Al adquirir mi ticket, se acerca una chica de unos 25 años y muy tímida ella, me preguntó si se podía sacar una foto conmigo, a lo que respondí que sí, pose, sonreí, me dió dos besos (costumbre española) y siguió su camino.

Lo primero que pensé fue, le gusté, después me dije, me confundió con alguién, entre al "tour". Promediando el mismo, se acerca una señora de unos 60 años con el nieto, en esta oportunidad, sólo pensé que me confundió, entonces le pregunté y su respuesta fue: "Sólo quiero una foto con un simpatizante del Boca", no lo podía creer, pero accedí con gusto.

Cuando me retiraba, me corre un hombre de unos 55 años y al grito de: "Sabes cuanto hace que no veo otro bostero, estoy viviendo en Barcelona hace años y este (venía con un amigo) es gallina, me puedo sacar una foto con vos". "Dale", le respondí.

El "tour" finaliza con el ingreso a la "boutique" y como simpatizo con el Real Madrid, no tenía ninguna intención de ingresar, por lo que me estaba retirando, comienza a seguirme una empleada del club y me insiste con que entre, le cuento porque no lo hacía y me decía: "Llévale algo a tu padre, a un amigo". "Que no", le contestaba. Me siguió hasta la puerta de salida pidiéndome que me lleve algo y cuando se dio cuenta de que no iba a suceder, me regaló un llavero.

Esta es una de las tantas anécdotas que tengo para compartir y espero leer muchas de las suyas, "Esto es Boca".