Esta idea viene dando vueltas en mi cabeza desde hace ya unos años. Tengo la suerte de poder viajar mucho y la camiseta de Boca me ha abierto muchas puertas y me han ocurrido cosas increíbles, en casi todas hay testigos.
El proyecto en principio, y fundamentalmente, es ir contándo mis propias experiencias y la de gente que conozco pero no tiene la posibilidad, las ganas o el tiempo para escribirlas.
Pero la verdadera finalidad es que quienes quieran compartan sus propias vivencias, siempre con respeto, y serán subidas para que quienes quieran puedan leerlas. Lo ideal sería no fabular, que sean historias reales.
En esta primera entrega, la historia es la siguiente: "Boca me hizo famoso".
En agosto de este año estuve de vacaciones en la ciudad de Barcelona, España. Uno de los objetivos (la mayoría de los motivos de mis viajes son el fútbol y la historia) era el de presenciar un partido entre el Real Madrid y el Barcelona, en esta ocasión disputaban la final de la Supercopa Española.
Al llegar a la ciudad busqué hospedarme cerca del Camp Nou, estaba a 7 cuadras. Dejé mi equipaje en la habitación y me fui al estadio. Al adquirir mi ticket, se acerca una chica de unos 25 años y muy tímida ella, me preguntó si se podía sacar una foto conmigo, a lo que respondí que sí, pose, sonreí, me dió dos besos (costumbre española) y siguió su camino.
Lo primero que pensé fue, le gusté, después me dije, me confundió con alguién, entre al "tour". Promediando el mismo, se acerca una señora de unos 60 años con el nieto, en esta oportunidad, sólo pensé que me confundió, entonces le pregunté y su respuesta fue: "Sólo quiero una foto con un simpatizante del Boca", no lo podía creer, pero accedí con gusto.
Cuando me retiraba, me corre un hombre de unos 55 años y al grito de: "Sabes cuanto hace que no veo otro bostero, estoy viviendo en Barcelona hace años y este (venía con un amigo) es gallina, me puedo sacar una foto con vos". "Dale", le respondí.
El "tour" finaliza con el ingreso a la "boutique" y como simpatizo con el Real Madrid, no tenía ninguna intención de ingresar, por lo que me estaba retirando, comienza a seguirme una empleada del club y me insiste con que entre, le cuento porque no lo hacía y me decía: "Llévale algo a tu padre, a un amigo". "Que no", le contestaba. Me siguió hasta la puerta de salida pidiéndome que me lleve algo y cuando se dio cuenta de que no iba a suceder, me regaló un llavero.
Esta es una de las tantas anécdotas que tengo para compartir y espero leer muchas de las suyas, "Esto es Boca".